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CALENDARIO
LITÚRGICO
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LITÚRGICOS
Febrero
2012

Textos
de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos
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(Día 1, febrero, miércoles, Mc
6,1,6)
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Marcos 6,1-6 - "No desprecian a un profeta más que en
su tierra" - En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en
compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a
enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba
asombrada: "¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que
le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el
carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas
y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?" Y esto les
resultaba escandaloso. Jesús les decía: "No desprecian a un
profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa".
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos
imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y
recorría los pueblos de alrededor enseñando. |
Nadie
es profeta en su tierra
Nadie
es profeta en su tierra,
en mp3, recitada por la autora
Tengo
fe
Tengo
fe,
en mp3, recitada por la autora
Gotas
de fe
(Día
2, febrero, jueves, Lc 2,22-40. La Presentación del Señor.
Jornada de la vida consagrada)
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Lucas 2, 22-40 - "Mis ojos han
visto al Salvador" - Cuando se cumplieron los días de la
purificación prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño a
Jerusalén para presentarlo al Señor, como prescribe la ley del
Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor.
Ofrecieron también en sacrificio, como dice la ley del Señor, un
par de tórtolas o dos pichones.
Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y
piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo
estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al
Mesías enviado por el Señor. Vino, pues, al templo, movido por
el Espíritu y, cuando sus padres entraban con el niño Jesús para
cumplir lo que mandaba la ley, Simeón lo tomó en sus brazos y
bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes
dejar que tu siervo muera en paz. Mis ojos han visto a tu
Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos, como
luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel".
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del
niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira,
éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten;
será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de
muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma".
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de
Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete
años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se
apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y
oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y
hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de
Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley
del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El
niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría;
y la gracia de Dios lo acompañaba.
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La
presentación del Niño Jesús en el templo
La
presentación del Niño Jesús en el templo, en mp3, recitada por la autora
Tu
llama de amor viva, Virgen María
Paz conventual
Santa sencillez
Santa sencillez, en mp3, recitada por
la autora

(Día 3, febrero,
viernes, Mc 6,14-29. Nuestra Señora de Suyapa)
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Marcos 6,14-29 - "Es Juan, a quien yo
decapité, que ha resucitado" - En aquel tiempo, como la fama
de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él.
Unos decían: "Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes
actúan en él". Otros decían: "Es Elías". Otros: "Es un profeta
como los antiguos". Herodes, al oírlo, decía: "Es Juan, a quien
yo decapité, que ha resucitado". Es que Herodes había mandado
prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El
motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su
hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la
mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo
de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba
a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo
defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo
escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su
cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a
la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y
danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le
dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras, que te lo doy". Y le
juró: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi
reino". Ella salió a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" La
madre le contestó: "La cabeza de Juan, el Bautista". Entró ella
en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: "Quiero
que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el
Bautista". El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y
los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un
verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la
cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la
joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus
discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.
|
Juan abrió las veredas
Juan abrió las veredas, en mp3,
recitada por la autora
Discípulo
Discípulo, en
mp3, recitada por la autora
Acércate,
Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora
No importa
No importa,
en mp3, recitada por la autora
Nuestra Señora de Suyapa
Nuestra Señora
de Suyapa, en mp3, recitada por la autora

(Día
4, febrero, sábado,
Mc 6,30-34)
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Marcos 6,30-34 - "Andaban como ovejas sin pastor" -
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y
le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:
"Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco".
Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban
tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y
apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron;
entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel
sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una
multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas
sin pastor; y se puso a enseñarles con calma. |
Alma bienaventurada
Alma bienaventurada,
en mp3, recitada por la auotra

(Día 5, febrero, domingo, Mc 1,29-39)
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Marcos
1,29-39 - "Curó a muchos enfermos de diversos males"
- En
aquel tiempo, al salir de la sinagoga, Jesús se fue
inmediatamente a casa de Simón y de Andrés, con Santiago y
Juan. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre. Se lo
dijeron a Jesús y él se acercó, la tomó de la mano y la
levantó. Se le quitó la fiebre y se puso a servirlos.
Al atardecer, cuando ya se había puesto el sol, le llevaron
todos los enfermos y endemoniados. La población entera se
agolpaba a la puerta. El sanó entonces a muchos enfermos de
diversos males y expulsó a muchos demonios, pero a éstos no
los dejaba hablar, pues sabían quién era.
Muy de madrugada, antes del amanecer, se levantó, salió, se
fue a un lugar solitario y allí comenzó a orar. Simón y sus
compañeros fueron en su busca. Cuando lo encontraron le
dijeron: Todos te buscan.
Jesús les contestó: Vamos a otra parte, a los pueblos
vecinos, para predicar también allí, pues para esto he venido.
Y se fue a predicar en las sinagogas judías por toda Galilea,
expulsando los demonios. |
Discípulo
Discípulo,
en mp3,
recitada por
la autora
El yugo de la arcilla
Es oración
Es oración,
en mp3, recitada por la autora
Padre
Padre,
en mp3, recitada por la autora

(Día
6, febrero, lunes, Mc 6,53-56)
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Marcos 6, 53-56 - "Los que lo tocaban se ponían
sanos" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada
la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas
desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer
toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús,
le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o
caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le
rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y
los que lo tocaban se ponían sanos. |
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Todo me lleva a
Ti
Todo me lleva a
Ti, en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro,
en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo,
en mp3, recitada
por la autora
El
filo de la vida
El
filo de la vida,
en mp3, recitada por la autora
Tengo
fe
Tengo
fe,
en mp3, recitada por la autora
Gotas
de fe
Peregrino
de infinito
Peregrino
de infinito, en mp3,
recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 7, febrero,
martes,
Mc 7,1-13)
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Marcos 7,1-13 - "Dejáis a un lado el mandamiento de
Dios para aferraros a la tradición de los hombres" - En
aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos
escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían
con las manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los
fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las
manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus
mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y
se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y
ollas). Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron
a Jesús: "¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no
siguen la tradición de los mayores?" Él les contestó: "Bien
profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
"Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos
de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que
enseñan son preceptos humanos". Dejáis a un lado el mandamiento
de Dios para aferraros a la tradición de los hombres". Y
añadió: "Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra
tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el
que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en
cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre:
"Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya
no le permitís hacer nada por su padre o por su madre,
invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os
trasmitís; y como éstas hacéis muchas".
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¡Qué solos se quedan los viejos!
¡Qué solos se quedan los viejos!,
en mp3, recitada por la autora
¡Dejadme vivir aún!
En recuerdo a la madre
En recuerdo a la madre, en mp3,
recitada por la autora

(Día
8, febrero, miércoles,
Mc 7,14-23 )
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Marcos 7,14-23 - "Lo que
sale de dentro es lo que hace impuro el hombre" - En aquel
tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: "Escuchad y
entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre
impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.
El que tenga oídos para oír, que oiga". Cuando dejó a la gente y
entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la
parábola. El les dijo: "¿Tan torpes sois también vosotros? ¿No
comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al
hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se
echa en la letrina". Con esto declaraba puros todos los
alimentos. Y siguió: "Lo que sale de dentro, eso sí mancha al
hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los
malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios,
adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia,
difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de
dentro y hacen al hombre impuro". |
El filo de la vida
El
filo de la vida,
en mp3, recitada por la autora
Somos libres
Somos libres,
en mp3, recitada por la autora
Al
necio

(Día
9, febrero, jueves, Mc 7,24-30)
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Marcos 7,24-30 - "Los
perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los
niños" . En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Se
alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo
consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu
impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los
pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que
echase el demonio de su hija. Él le dijo: "Deja que coman
primero los hijos. No está bien echarles a los perros el pan de
los hijos." Pero ella replicó: "Tienes razón, Señor; pero
también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que
tiran los niños". Él le contestó: "Anda, vete, que, por eso que
has dicho, el demonio ha salido de tu hija". Al llegar a su
casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se
había marchado. |
Es
oración
Es
oración, en mp3, recitada por la autora
Quiero
hacer con mi vida una oración
Quiero hacer con mi vida una oración,
en mp3, recitada por la autora
Padre
Padre,
en mp3, recitada por la autora
Padre
nuestro
Oraciones
de los niños
Oraciones
a la Santísima Trinidad
Mandamientos
Sacramentos
Oraciones
a la Virgen María
Alborada del perdón
Alborada
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Diluvio del perdón
Diluvio
del perdón, en mp3, recitada por la autora

(Día
10, febrero, viernes, Mc 7,31-37. Día del Ayuno Voluntario)
|
Marcos 7,31-37 - "Hace
oír a los sordos y hablar a los mudos" - En aquel tiempo,
dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del
lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un
sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le
imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le
metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua.
Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es:
"Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la
traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no
lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más
insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro
decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a
los mudos". |
Tu voz
Tu voz, en mp3, recitada por la autora
Tu
amor
Tu
amor,
en mp3, recitada por la autora
Acércate, Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día
11, febrero, sábado, Mc 8,1-10. Nuestra
Señora de Lourdes)
Jornada Mundial del Enfermo
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Marcos 8,1-10 - "La gente comió hasta quedar satisfecha"
- Uno de aquellos días, como había mucha gente y no tenían
qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da
lástima de esta gente; llevan ya tres días conmigo y no tienen
qué comer, y, si los despido a sus casas en ayunas, se van a
desmayar por el camino. Además, algunos han venido desde lejos."
Le replicaron sus discípulos: "¿Y de dónde se puede sacar pan,
aquí, en despoblado, para que se queden satisfechos?" Él les
preguntó: "¿Cuántos panes tenéis?" Ellos contestaron: "Siete."
Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó los siete panes,
pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus
discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la
gente. Tenían también unos cuantos peces; Jesús los bendijo, y
mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar
satisfecha, y de los trozos que sobraron llenaron siete
canastas; eran unos cuatro mil. Jesús los despidió, luego se
embarcó con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta, |
Toma, Señor, mis panes y mis peces
Toma, Señor, mis panes y
mis peces, en mp3, recitada por la autora
Nuestra Señora de Lourdes
Como una niña, Madre del cielo
Como una niña, Madre del cielo, en mp3,
recitada por la autora
Antes que la luz de la alborada, tú, María
Especial Virgen María
Oraciones a la Virgen María
Poesías a la Virgen, en pps
Hay amor y verdad
Hay amor y verdad, en mp3, recitada
por la autora
Hospitales
¡Dejadme vivir aún!

(Día
12, febrero, domingo, Mc 1,40-45.
Campaña contra el hambre)
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Marcos
1,40-45 - "Le quitó la lepra y quedó limpio"-
En aquel
tiempo, se acercó a Jesús un leproso y le suplicó de
rodillas: Si quieres, puedes limpiarme.
Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo:
¡Sí
quiero, queda limpio!. Inmediatamente se le quitó la lepra y
quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: No se lo digas
a nadie; pero para que conste, preséntate al sacerdote y ofrece
por tu purificación lo que mandó Moisés.
Él, sin embargo, tan pronto como se fue, comenzó a divulgar
entusiasmado lo ocurrido, de modo que Jesús no podía ya entrar
abiertamente en ninguna ciudad; tenía que quedarse fuera, en
lugares solitarios, y aún así seguían acudiendo a él de todas
partes |
Tengo
fe
Tengo
fe, en mp3, recitada por la autora
No
permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Mi
zarzal
Tengo sed
Tengo sed, en mp3, recitada por la autora
Gotas
de fe

(Día
13, febrero, lunes, Mc 8,11-13)
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Marcos 8,11-13 - "¿Por qué esta generación reclama un
signo?" - En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se
pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le
pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y
dijo: "¿Por qué esta generación reclama un signo? Os aseguro que
no se le dará un signo a esta generación". Los dejó, se embarcó
de nuevo y se fue a la otra orilla. |
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Arranca mis piedras de molino
Arranca mis piedras de molino, en mp3, recitada por la autora

(Día
14, febrero, martes,
Lc 10,1-9.
San Valentín. Día de los enamorados)
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Lucas 10,1-9 -
Designó
el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a
todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo:
"La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de
la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como
corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni
sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que
entréis, decid primero: Paz a esta casa. Y si hubiere allí un
hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a
vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo
que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de
casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo
que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles:
"El Reino de Dios está cerca de vosotros". |
Discípulo
Discípulo, en
mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Tengo
fe
Tengo
fe, en mp3, recitada por la autora
Día
del amor
Día
del amor, en mp3, recitada por la autora
Hoy
llueve
Hoy
llueve, en mp3, recitada por la autora
Es
amor
Es
amor, en mp3, recitada por la autora
¡Qué
lejos del amor esos amores!
¡Qué
lejos del amor esos amores!, en mp3, recitada por la autora
La boda
La boda, en mp3,
recitada por la autora
Separación
Separación,
en mp3, recitada por la autora
Falso amor
Vida
sin amor
Vida
sin amor, en mp3, recitada por la autora
La vida
La vida, en mp3, recitada por la autora
Algo
etéreo
Algo
etéreo, en mp3, recitada por la autora
Adoro
tus arrugas, amigo y compañero
Adoro tus arrugas, en mp3, recitada
por la autora
Tesoros
del pasado
Tesoros
del pasado,
en mp3, recitada por la autora
Gotas
de amor
Gotas
de amor,
en mp3, recitada por la autora
(Hay
más poesías sobre el amor en Poesía Vital)
El eco del mundo
El eco del
mundo, en
mp3,
recitada por
la autora
Tu amor
Tu
amor,
en mp3, recitada por la autora

(Día 15, febrero,
miércoles, Mc 8,22-26)
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Marcos 8,22-26 - "El ciego estaba curado y veía todo con
claridad" - En aquel tiempo, Jesús y los discípulos llegaron
a Betsaida. Le trajeron un ciego, pidiéndole que lo tocase. Él
lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en
los ojos, le impuso las manos y le preguntó: ¿Ves algo?.
Empezó a distinguir y dijo: Veo hombres; me parecen árboles,
pero andan. Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre
miró, estaba curado y veía con toda claridad. Jesús lo mandó a
casa, diciéndole: No entres siquiera en la aldea. |
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora

(Día 16, febrero,
jueves, Mc 8,27-33)
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Marcos 8,27-33 - "Tú eres el Mesías.
El Hijo del hombre tiene que padecer mucho" - En aquel
tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de
Cesarea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos:
"¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron: "Unos,
Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas". Él
les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy?". Pedro le
contestó: "Tú eres el Mesías". Él les prohibió terminantemente
decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: "El Hijo del hombre
tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los
ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar
a los tres días". Se lo explicaba con toda claridad. Entonces
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió
y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: "¡Quítate de mi
vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!". |
Encuesta de opinión
Encuesta de opinión, en mp3, recitada
por la asutora
Primera
predicción de la Pasión
Primera predicción de
la Pasión, en mp3, recitada por la auotra
Acércate, Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora
No
permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Penitencia de ceniza
Penitencia de ceniza, en mp3,
recitada por la autora
Una sola ofrenda
Una sola ofrenda, en mp3, recitada
por la autora

(Día
17, febrero, viernes, Mc 8,34-9,1)
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Marcos 8,34-9,1 - "El que pierda su
vida por mí y por el Evangelio la salvará" - En aquel
tiempo, Jesús llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo:
"El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que
cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su
vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el
Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el
mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar uno para
recobrarla? Quien se avergüence de mí y de mis palabras, en esta
generación descreída y malvada, también el Hijo del hombre se
avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre entre
los santos ángeles". Y añadió: "Os aseguro que algunos de los
aquí presentes no morirán sin haber visto llegar el reino de
Dios en toda su potencia". |
Discípulo
Discípulo, en
mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Acércate,
Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día
18, febrero, sábado,
Mc 9,2-13)
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Marcos 9,2-13 - "Se transfiguró delante de ellos" - En aquel
tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con
ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de
ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como
no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron
Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la
palabra y le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien se está aquí!
Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra
para Elías". Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se
formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: "Éste
es mi Hijo amado; escuchadlo". De pronto, al mirar alrededor, no
vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban
de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie lo que
habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los
muertos". Esto se les quedó grabado y discutían qué querría
decir aquello de "resucitar de entre los muertos". Le
preguntaron: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que
venir Elías?". Les contestó él: "Elías vendrá primero y lo
restablecerá todo. Ahora, ¿por qué está escrito que el Hijo del
hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Os digo que
Elías ya ha venido, y han hecho con él lo que han querido, como
estaba escrito". |
Mis mezquitas

(Día
19, febrero, domingo, Mc 2,1-12)
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Marcos
2, 1-12 - "El Hijo del hombre tiene poder para perdonar los
pecados" - Cuando
Jesús volvió a Cafarnaún, corrió la voz de que estaba en
casa. Acudieron tantos, que ya no había lugar ni siquiera junto
a la puerta; mientras, él enseñaba su doctrina. En ese momento
le trajeron un paralítico entre cuatro; pero, como no podían
acercarse hasta Jesús a causa del gentío, quitaron parte del
techo de la casa donde estaba y, por el boquete que abrieron,
descolgaron la camilla en que yacía el paralítico.
Viendo Jesús la fe que tenían, dijo al paralítico: Hijo,
tus pecados te son perdonados.
Unos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar:
¿Cómo se atreve a decir eso? ¡Blasfema! ¿Quién puede
perdonar pecados, sino sólo Dios?.
Conociendo Jesús lo que estaban pensado, les dijo: Por qué
piensan así en su interior? ¿Qué es más fácil? ¿Decir al
paralítico: Tus pecados te son perdonados; o decirle: Levántate,
toma tu camilla y camina? Pues ahora sabrán que el Hijo del
hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados.
Entonces se dirigió al paralítico y le dijo: Levántate,
toma tu camilla y vete a tu casa.
El paralítico se puso en pie, tomó en seguida la camilla y
salió a la vista de todos, de modo que todos se quemaron
maravillados y daban gloria a Dios diciendo: ¡Jamás habíamos
visto una cosa semejante!.
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Diluvio
del perdón
Diluvio
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Alborada
del perdón
Alborada
del perdón, en mp3, recitada por la autora
No
importa
No
importa, en mp3, recitada por la autora
La
tempestad

(Día
20, febrero, lunes, Mc 9,14-29)
|
Marcos 9,14-29 - "Tengo fe, pero
dudo; ayúdame" - En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres
discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los
demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos
escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se
sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué
discutís?". Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo,
tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo
tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda
tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido
capaces". Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré
con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo".
Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al
niño, cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús
preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?".
Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado
al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten
lástima de nosotros y ayúdanos". Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo
es posible al que tiene fe". Entonces el padre del muchacho
gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame". Jesús, al ver que acudía
gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y
sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él".
Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó
como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba
muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño
se puso en pie. Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron
a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?". Él les
respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración". |
Es
oración
Es
oración, en mp3, recitada por la autora
Quiero
hacer con mi vida una oración
Quiero hacer con mi
vida una oración, en mp3, recitada por la autora
Padre
Padre,
en mp3, recitada por la autora
Padre
nuestro
Oraciones
de los niños
Oraciones
a la Santísima Trinidad
Mandamientos
Sacramentos
Oraciones
a la Virgen María
No
permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Mi
zarzal
Tengo
fe
Tengo
fe, en mp3, recitada por la autora
Gotas
de fe
Una sola ofrenda
Una sola ofrenda,
en mp3, recitada por la autora

(Día
21, febrero, martes, Mc 9,30-37)
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Marcos 9,30-37 - "El Hijo del hombre
va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el
último de todos" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos
se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que
nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les
decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los
hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días
resucitará". Pero no entendían aquello, y les daba miedo
preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les
preguntó: "¿De qué discutíais por el camino?" Ellos no
contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el
más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
"Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el
servidor de todos". Y, acercando a un niño, lo puso en medio de
ellos, lo abrazó y les dijo: "El que acoge a un niño como éste
en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a
mí, sino al que me ha enviado". |
Primera
predicción de la Pasión
Primera predicción de
la Pasión, en mp3, recitada por la autora
Como una
niña, Madre del Cielo
Como
una niña, Madre del Cielo; en mp3, recitada por la autora

(Día
22, febrero, miércoles, Mt 6,1-6.16-18. Miércoles de Ceniza. Cátedra de Pedro)
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Mateo 6,1-6.16-18 - "Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo
pagará" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidad
de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser
vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de
vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no
vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas
en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados
por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en
cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo
que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu
Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no
seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en
las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea
la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando
vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a
tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo
escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos,
como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la
gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en
cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara,
para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está
en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te
recompensará".
|
Discípulo
Discípulo,
en mp3,
recitada por
la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Soy lo que soy, Señor
Soy lo que soy, Señor, en mp3,
recitada por la autora
Penitencia de ceniza
Penitencia de ceniza, en mp3,
recitada por la autora
Peregrino
de infinito
Peregrino
de infinito, en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora

(Día 23, febrero,
jueves, Lc 9,22-25)
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Lucas 9,22-25 - "El que pierda
su vida por mi causa la salvará" - En aquel tiempo, dijo Jesús a
sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser
desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser
ejecutado y resucitar al tercer día". Y, dirigiéndose a todos,
dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue
con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera
salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi
causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero
si se pierde o se perjudica a sí mismo?". |
Primera
predicción de la Pasión
Primera predicción de
la Pasión, en mp3, recitada por la autora
Su martirio es Palabra de Dios
Te cantan hoy mis cítaras templadas
Te cantan hoy mis cítaras
templadas, en mp3, recitada por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora

(Día
24, febrero, viernes, Mt 9,14-15)
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Mateo
9,14-15 - "Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán" - En
aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús,
preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a
menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?". Jesús les dijo:
"¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras
el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al
novio, y entonces ayunarán". |
Vísteme,
Señor, para
las bodas
Vísteme,
Señor, para
las bodas;
en mp3,
recitada por
la autora
Discípulo
Discípulo,
en mp3,
recitada por
la autora

(Día
25, febrero, sábado,
Lc 5,27-32)
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Lucas 5,27-32 - "No he venido
a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan"
- En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví,
sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él,
dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor
un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un
gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas
dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y
bebéis con publicanos y pecadores?". Jesús les replicó: "No
necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a
llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan". |
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
Acércate,
Señor
Acércate,
Señor, en mp3, recitada por la autora
Penitencia de ceniza
Penitencia de ceniza, en mp3,
recitada por la autora
Peregrino
de infinito
Peregrino
de infinito, en mp3, recitada por la autora
Lúcido vacío
Lúcido vacío,
en mp3, recitada
por la autora
Deseo
Deseo, en mp3,
recitada por la autora
Dame tu luz
Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por
la autora
Jarchya de amor
Tu río
Odalisca del Rayo
Tu amor
Tu
amor,
en mp3, recitada por la autora
Alborada
del perdón
Alborada
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Diluvio
del perdón
Diluvio
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Una sola ofrenda
Una sola ofrenda,
en mp3, recitada por la autora
Arranca mis piedras de molino
Arranca mis piedras de molino, en mp3, recitada por la autora
No
permitas, Señor
No
permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 26, febrero,
domingo, Mc 1,12-15)
|
Marcos 1,12-15
- "Se
dejaba tentar
por Satanás, y
los ángeles le
servían" -
En aquel tiempo,
el Espíritu
empujó a Jesús
al desierto. Se
quedó en el
desierto
cuarenta días,
dejándose tentar
por Satanás;
vivía entre
alimañas, y los
ángeles le
servían. Cuando
arrestaron a
Juan, Jesús se
marchó a Galilea
a proclamar el
Evangelio de
Dios. Decía: "Se
ha cumplido el
plazo, está
cerca el reino
de Dios:
convertíos y
creed en el
Evangelio". |
María, tu
tierna paloma emprende el vuelo
El anuncio del Reino de Dios y la llamada la
conversión
El anuncio del Reino de Dios y la llamada la
conversión, en mp3, recitada por la autora

(Día 27, febrero,
lunes,
Mt 25,31-46)
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Mateo 25,21-46 - "Cada vez que
lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo
hicisteis" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
"Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los
ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán
reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de
otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá
las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces
dirá el rey a los de su derecha: Venid vosotros, benditos de mi
Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la
creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer,
tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis,
estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la
cárcel y vinisteis a verme". Entonces los justos le contestarán:
"Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed
y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te
hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o
en la cárcel y fuimos a verte?. Y el rey les dirá: Os aseguro
que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes
hermanos, conmigo lo hicisteis. Y entonces dirá a los de su
izquierda: Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no
me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui
forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me
vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis. Entonces
también éstos contestarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o
con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no
te asistimos?. Y él replicará: Os aseguro que cada vez que no lo
hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis
conmigo. Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida
eterna". |
Hay amor y verdad
Hay amor y verdad, en mp3, recitada
por la autora
Penitencia de ceniza
Penitencia de ceniza, en mp3,
recitada por la autora

(Día 28, febrero,
martes, Mt 6,7-15)
|
Mateo
6,7-15 - "Vosotros rezad así" - En aquel tiempo, dijo Jesús a
sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como
los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán
caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os
hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: Padre
nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el
pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues
nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos
dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno. Porque si
perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del
cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás,
tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas". |
Padre
Padre,
en mp3, recitada por la autora
Padre nuestro
Es oración
Es
oración, en mp3, recitada por la autora
Quiero hacer con mi vida una oración
Quiero hacer con mi
vida una oración, en mp3, recitada por la autora
Oraciones de los niños
Oraciones a la Virgen María
El Santo Rosario
El Santo Rosario, en pps
Oraciones a la Santísima
Trinidad -
Mandamientos
Alborada
del perdón
Alborada
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Diluvio
del perdón
Diluvio
del perdón, en mp3, recitada por la autora
Encuentro
Encuentro, en
mp3, recitada
por la autora
El rico Epulón y
el pobre Lázaro
El rico Epulón y
el pobre Lázaro, en mp3, recitada por la autora
Caminando a Emaús, yo te añoraba
Caminando a Emaús, yo te añoraba, en
mp3, recitada por la autora

(Día 29, febrero,
miércoles, Lc 11,29-32)
|
Lucas 11,29-32 - "A esta
generación no se le dará más signo que el signo de Jonás" - En
aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se
puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa.
Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de
Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo
mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean
juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se
levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los
confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y
aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta
generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los
condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de
Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás".
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El eco del mundo
El eco del mundo, en mp3, recitada
por la autora
Sangre y muerte
Sangre y muerte, en mp3, recitada por
la autora
Puede ser bello el mundo
Puede ser bello el mundo, en
mp3, recitada por la autora
Al
necio
La Resurrección del Señor
La Resurrección
del Señor, en mp3, recitada por la autora

Calendario Litúrgico

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Gotas de Año Viejo y de Año Nuevo
Novedades y comunicados
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