CALENDARIO LITÚRGICO

TIEMPOS LITÚRGICOS

Febrero 2012

Textos de los Evangelios de la liturgia y poesías relacionadas con ellos

Para regresar a esta página, después de visitar la poesía,
pulse el retroceso de su ordenador

(Día 1, febrero, miércoles, Mc 6,1,6)

 

Marcos 6,1-6 - "No desprecian a un profeta más que en su tierra" - En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: "¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?" Y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía: "No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa". No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Nadie es profeta en su tierra

Nadie es profeta en su tierra, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

(Día 2, febrero, jueves, Lc 2,22-40. La Presentación del Señor.

Jornada de la vida consagrada)

 

Lucas 2, 22-40 - "Mis ojos han visto al Salvador" - Cuando se cumplieron los días de la purificación prescrita por la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como prescribe la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor. Ofrecieron también en sacrificio, como dice la ley del Señor, un par de tórtolas o dos pichones.
Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías enviado por el Señor. Vino, pues, al templo, movido por el Espíritu y, cuando sus padres entraban con el niño Jesús para cumplir lo que mandaba la ley, Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar que tu siervo muera en paz. Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos, como luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel".
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma". Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba. 

La presentación del Niño Jesús en el templo

La presentación del Niño Jesús en el templo, en mp3, recitada por la autora

Tu llama de amor viva, Virgen María

Paz conventual

Santa sencillez

Santa sencillez, en mp3, recitada por la autora

(Día 3, febrero, viernes, Mc 6,14-29. Nuestra Señora de Suyapa)

Marcos 6,14-29 - "Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado" - En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: "Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes actúan en él". Otros decían: "Es Elías". Otros: "Es un profeta como los antiguos". Herodes, al oírlo, decía: "Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado". Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras, que te lo doy". Y le juró: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino". Ella salió a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" La madre le contestó: "La cabeza de Juan, el Bautista". Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista". El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

Juan abrió las veredas

Juan abrió las veredas, en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

Nuestra Señora de Suyapa

Nuestra Señora de Suyapa, en mp3, recitada por la autora

(Día 4, febrero, sábado, Mc 6,30-34)

Marcos 6,30-34 - "Andaban como ovejas sin pastor" - En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: "Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco". Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Alma bienaventurada

Alma bienaventurada, en mp3, recitada por la auotra

(Día 5, febrero, domingo, Mc 1,29-39)

Marcos 1,29-39 - "Curó a muchos enfermos de diversos males" - En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, Jesús se fue inmediatamente a casa de Simón y de Andrés, con Santiago y Juan. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre. Se lo dijeron a Jesús y él se acercó, la tomó de la mano y la levantó. Se le quitó la fiebre y se puso a servirlos.
Al atardecer, cuando ya se había puesto el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. El sanó entonces a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero a éstos no los dejaba hablar, pues sabían quién era.
Muy de madrugada, antes del amanecer, se levantó, salió, se fue a un lugar solitario y allí comenzó a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca. Cuando lo encontraron le dijeron: Todos te buscan.
Jesús les contestó: Vamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para predicar también allí, pues para esto he venido.
Y se fue a predicar en las sinagogas judías por toda Galilea, expulsando los demonios.

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

El yugo de la arcilla

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

(Día 6, febrero, lunes, Mc 6,53-56)

Marcos 6, 53-56  - "Los que lo tocaban se ponían sanos" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Todo me lleva a Ti

Todo me lleva a Ti, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 7, febrero, martes, Mc 7,1-13)

Marcos 7,1-13 - "Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres" - En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).  Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: "¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?" Él les contestó: "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos". Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres".  Y añadió: "Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas".

¡Qué solos se quedan los viejos!

¡Qué solos se quedan los viejos!, en mp3, recitada por la autora

¡Dejadme vivir aún!

En recuerdo a la madre

En recuerdo a la madre, en mp3, recitada por la autora

(Día 8, febrero, miércoles, Mc 7,14-23 )

 

 Marcos 7,14-23 - "Lo que sale de dentro es lo que hace impuro el hombre" - En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: "Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. El que tenga oídos para oír, que oiga". Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. El les dijo: "¿Tan torpes sois también vosotros? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se echa en la letrina". Con esto declaraba puros todos los alimentos. Y siguió: "Lo que sale de dentro, eso sí mancha al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro".

El filo de la vida

El filo de la vida, en mp3, recitada por la autora

Somos libres

Somos libres, en mp3, recitada por la autora

Al necio

(Día 9, febrero, jueves, Mc 7,24-30)

Marcos 7,24-30 - "Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños" . En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. Él le dijo: "Deja que coman primero los hijos. No está bien echarles a los perros el pan de los hijos." Pero ella replicó: "Tienes razón, Señor; pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños". Él le contestó: "Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija". Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Quiero hacer con mi vida una oración

Quiero hacer con mi vida una oración, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Padre nuestro

Oraciones de los niños

Oraciones a la Santísima Trinidad Mandamientos Sacramentos

Oraciones a la Virgen María

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

(Día 10, febrero, viernes, Mc 7,31-37. Día del Ayuno Voluntario)

Marcos 7,31-37 - "Hace oír a los sordos y hablar a los mudos" - En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es: "Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos".

Tu voz

Tu voz, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 11, febrero, sábado, Mc 8,1-10. Nuestra Señora de Lourdes)

Jornada Mundial del Enfermo

 

 Marcos 8,1-10 - "La gente comió hasta quedar satisfecha" - Uno de aquellos días, como había mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da lástima de esta gente; llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y, si los despido a sus casas en ayunas, se van a desmayar por el camino. Además, algunos han venido desde lejos." Le replicaron sus discípulos: "¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para que se queden satisfechos?" Él les preguntó: "¿Cuántos panes tenéis?" Ellos contestaron: "Siete." Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos cuantos peces; Jesús los bendijo, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar satisfecha, y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil. Jesús los despidió, luego se embarcó con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta,

Toma, Señor, mis panes y mis peces

Toma, Señor, mis panes y mis peces, en mp3, recitada por la autora

Nuestra Señora de Lourdes

Como una niña, Madre del cielo

Como una niña, Madre del cielo, en mp3, recitada por la autora

Antes que la luz de la alborada, tú, María

Especial Virgen María

Oraciones a la Virgen María

Poesías a la Virgen, en pps

Hay amor y verdad

Hay amor y verdad, en mp3, recitada por la autora

Hospitales

¡Dejadme vivir aún!

(Día 12, febrero, domingo, Mc 1,40-45. Campaña contra el hambre)

Marcos 1,40-45 - "Le quitó la lepra y quedó limpio"- En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso y le suplicó de rodillas: Si quieres, puedes limpiarme.
Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo: ¡Sí quiero, queda limpio!. Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: No se lo digas a nadie; pero para que conste, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.
Él, sin embargo, tan pronto como se fue, comenzó a divulgar entusiasmado lo ocurrido, de modo que Jesús no podía ya entrar abiertamente en ninguna ciudad; tenía que quedarse fuera, en lugares solitarios, y aún así seguían acudiendo a él de todas partes

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Mi zarzal

Tengo sed

Tengo sed, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

(Día 13, febrero, lunes, Mc 8,11-13)

Marcos 8,11-13 - "¿Por qué esta generación reclama un signo?" - En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo: "¿Por qué esta generación reclama un signo? Os aseguro que no se le dará un signo a esta generación". Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Arranca mis piedras de molino

Arranca mis piedras de molino, en mp3, recitada por la autora

(Día 14, febrero, martes, Lc 10,1-9. San Valentín. Día de los enamorados) 

Lucas 10,1-9 - Designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: "La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: Paz a esta casa. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Día del amor

Día del amor, en mp3, recitada por la autora

Hoy llueve

Hoy llueve, en mp3, recitada por la autora

Es amor

Es amor, en mp3, recitada por la autora

¡Qué lejos del amor esos amores!

¡Qué lejos del amor esos amores!, en mp3, recitada por la autora

La boda

La boda, en mp3, recitada por la autora

Separación

Separación, en mp3, recitada por la autora

Falso amor

Vida sin amor

Vida sin amor, en mp3, recitada por la autora

La vida

La vida, en mp3, recitada por la autora

Algo etéreo

Algo etéreo, en mp3, recitada por la autora

Adoro tus arrugas, amigo y compañero

Adoro tus arrugas, en mp3, recitada por la autora

Tesoros del pasado

Tesoros del pasado, en mp3, recitada por la autora

Gotas de amor

Gotas de amor, en mp3, recitada por la autora

(Hay más poesías sobre el amor en Poesía Vital)

El eco del mundo

El eco del mundo, en mp3, recitada por la autora

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

(Día 15, febrero, miércoles, Mc 8,22-26)

Marcos 8,22-26 - "El ciego estaba curado y veía todo con claridad" - En aquel tiempo, Jesús y los discípulos llegaron a Betsaida. Le trajeron un ciego, pidiéndole que lo tocase. Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: ¿Ves algo?.  Empezó a distinguir y dijo: Veo hombres; me parecen árboles, pero andan. Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró, estaba curado y veía con toda claridad. Jesús lo mandó a casa, diciéndole: No entres siquiera en la aldea.

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 16, febrero, jueves, Mc 8,27-33)

Marcos 8,27-33 - "Tú eres el Mesías. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron: "Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas". Él les preguntó: "Y vosotros, ¿quién decís que soy?". Pedro le contestó: "Tú eres el Mesías". Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días". Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: "¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!".

Encuesta de opinión

Encuesta de opinión, en mp3, recitada por la asutora

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la auotra

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

(Día 17, febrero, viernes, Mc 8,34-9,1)

Marcos 8,34-9,1 - "El que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará" - En aquel tiempo, Jesús llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar uno para recobrarla? Quien se avergüence de mí y de mis palabras, en esta generación descreída y malvada, también el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre entre los santos ángeles". Y añadió: "Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber visto llegar el reino de Dios en toda su potencia".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 18, febrero, sábado,  Mc 9,2-13)

Marcos 9,2-13 - "Se transfiguró delante de ellos" - En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: "Éste es mi Hijo amado; escuchadlo". De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos". Esto se les quedó grabado y discutían qué querría decir aquello de "resucitar de entre los muertos". Le preguntaron: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?". Les contestó él: "Elías vendrá primero y lo restablecerá todo. Ahora, ¿por qué está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Os digo que Elías ya ha venido, y han hecho con él lo que han querido, como estaba escrito".

Mis mezquitas

(Día 19, febrero, domingo, Mc 2,1-12)

 Marcos 2, 1-12 - "El Hijo del hombre tiene poder para perdonar los pecados" - Cuando Jesús volvió a Cafarnaún, corrió la voz de que estaba en casa. Acudieron tantos, que ya no había lugar ni siquiera junto a la puerta; mientras, él enseñaba su doctrina. En ese momento le trajeron un paralítico entre cuatro; pero, como no podían acercarse hasta Jesús a causa del gentío, quitaron parte del techo de la casa donde estaba y, por el boquete que abrieron, descolgaron la camilla en que yacía el paralítico.
Viendo Jesús la fe que tenían, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
Unos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: ¿Cómo se atreve a decir eso? ¡Blasfema! ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?.
Conociendo Jesús lo que estaban pensado, les dijo: Por qué piensan así en su interior? ¿Qué es más fácil? ¿Decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados; o decirle: Levántate, toma tu camilla y camina? Pues ahora sabrán que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados. Entonces se dirigió al paralítico y le dijo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. El paralítico se puso en pie, tomó en seguida la camilla y salió a la vista de todos, de modo que todos se quemaron maravillados y daban gloria a Dios diciendo: ¡Jamás habíamos visto una cosa semejante!.

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

No importa

No importa, en mp3, recitada por la autora

La tempestad

(Día 20, febrero, lunes, Mc 9,14-29)

Marcos 9,14-29 - "Tengo fe, pero dudo; ayúdame" - En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?". Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo, tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces". Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo". Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño, cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?". Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos". Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe". Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame". Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él". Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie. Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?". Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración".

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Quiero hacer con mi vida una oración

Quiero hacer con mi vida una oración, en mp3, recitada por la autora

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Padre nuestro

Oraciones de los niños

Oraciones a la Santísima Trinidad Mandamientos Sacramentos

Oraciones a la Virgen María

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Mi zarzal

Tengo fe

Tengo fe, en mp3, recitada por la autora

Gotas de fe

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

(Día 21, febrero, martes, Mc 9,30-37)

Marcos 9,30-37 - "El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos" - En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará". Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutíais por el camino?" Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos". Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado".

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la autora

Como una niña, Madre del Cielo

Como una niña, Madre del Cielo; en mp3, recitada por la autora

(Día 22, febrero, miércoles, Mt 6,1-6.16-18. Miércoles de Ceniza. Cátedra de Pedro)

Mateo 6,1-6.16-18 - "Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará".

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Soy lo que soy, Señor

Soy lo que soy, Señor, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

(Día 23, febrero, jueves, Lc 9,22-25)

Lucas 9,22-25 - "El que pierda su vida por mi causa la salvará" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día". Y, dirigiéndose a todos, dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?".

Primera predicción de la Pasión

Primera predicción de la Pasión, en mp3, recitada por la autora

Su martirio es Palabra de Dios

Te cantan hoy mis cítaras templadas

Te cantan hoy mis cítaras templadas, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

(Día 24, febrero, viernes, Mt 9,14-15)

Mateo 9,14-15 - "Cuando se lleven al novio, entonces ayunarán" - En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?". Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán".

Vísteme, Señor, para las bodas

Vísteme, Señor, para las bodas; en mp3, recitada por la autora

Discípulo

Discípulo, en mp3, recitada por la autora

(Día 25, febrero, sábado, Lc 5,27-32)

Lucas 5,27-32 - "No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan" - En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?". Jesús les replicó: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan".

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

Acércate, Señor

Acércate, Señor, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

Peregrino de infinito

Peregrino de infinito, en mp3, recitada por la autora

Lúcido vacío

Lúcido vacío, en mp3, recitada por la autora

Deseo

Deseo, en mp3, recitada por la autora

Dame tu luz

Dame tu luz, Señor, en mp3, recitada por la autora

Jarchya de amor

Tu río

Odalisca del Rayo

Tu amor

Tu amor, en mp3, recitada por la autora

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Una sola ofrenda

Una sola ofrenda, en mp3, recitada por la autora

Arranca mis piedras de molino

Arranca mis piedras de molino, en mp3, recitada por la autora

No permitas, Señor

No permitas, Señor, en mp3, recitada por la autora

(Día 26, febrero, domingo, Mc 1,12-15)

Marcos 1,12-15 - "Se dejaba tentar por Satanás, y los ángeles le servían" - En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio".

María, tu tierna paloma emprende el vuelo

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión

El anuncio del Reino de Dios y la llamada la conversión, en mp3, recitada por la autora

(Día 27, febrero, lunes, Mt 25,31-46)

Mateo 25,21-46 - "Cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme". Entonces los justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?. Y el rey les dirá: Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. Y entonces dirá a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis. Entonces también éstos contestarán: Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?. Y él replicará: Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo. Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna".

Hay amor y verdad

Hay amor y verdad, en mp3, recitada por la autora

Penitencia de ceniza

Penitencia de ceniza, en mp3, recitada por la autora

(Día 28, febrero, martes, Mt 6,7-15)

Mateo 6,7-15 - "Vosotros rezad así" - En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno. Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas".

Padre

Padre, en mp3, recitada por la autora

Padre nuestro

Es oración

Es oración, en mp3, recitada por la autora

Quiero hacer con mi vida una oración

Quiero hacer con mi vida una oración, en mp3, recitada por la autora

Oraciones de los niños

Oraciones a la Virgen María

El Santo Rosario

El Santo Rosario, en pps

Oraciones a la Santísima Trinidad  Mandamientos

Alborada del perdón

Alborada del perdón, en mp3, recitada por la autora

Diluvio del perdón

Diluvio del perdón, en mp3, recitada por la autora

Encuentro

Encuentro, en mp3, recitada por la autora

El rico Epulón y el pobre Lázaro

El rico Epulón y el pobre Lázaro, en mp3, recitada por la autora

Caminando a Emaús, yo te añoraba

Caminando a Emaús, yo te añoraba, en mp3, recitada por la autora

(Día 29, febrero, miércoles, Lc 11,29-32)

Lucas 11,29-32 - "A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás" - En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás".

El eco del mundo

El eco del mundo, en mp3, recitada por la autora

Sangre y muerte

Sangre y muerte, en mp3, recitada por la autora

Puede ser bello el mundo

Puede ser bello el mundo, en mp3, recitada por la autora

Al necio

La Resurrección del Señor

La Resurrección del Señor, en mp3, recitada por la autora

Calendario Litúrgico

Contenido

Currículum - Opiniones - Estilo - Libros - Métrica  

Poesía vital - Poesía trascendental - Poesías eucarísticas

Virgen María - Santo Rosario

  Navidad - Semana Santa - Pascua de Resurrección

Evangelio de San Juan

 Teatro  -  Relatos - Paremias y refranes 

Gotas de amor - Gotas de vida - Gotas de fe - Gotas de Navidad

Gotas de Año Viejo y de Año Nuevo

Novedades y comunicados

El carrusel: Páginas de y para los más jóvenes

Poesías escogidas de otros poetas

MAPA DEL SITIO

Libro "Antes que la luz de la alborada, tú, María"

 Libro "Maternidad..., es poesía"

Libro "Algarabía"

Si quiere enviar un mensaje recomendando  estas páginas, pulse AQUÍ

Añada este sitio a sus Favoritos