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Historia del milagro:
Casia
es un pueblecito anidado en las montañas de la
Umbría. Este pueblo es mas conocido por su hija
Santa Rita, cuyo cuerpo descansa en la basílica.
En la capilla del milagro, debajo del tabernáculo
hay una caja de cristal con los huesos del Beato
Simone
Fidati, quien estuvo envuelto en el
Milagro Eucarístico. El Padre Simone fue sacerdote
Agustino durante la mitad del siglo XIV. Era
conocido a través de la Umbría como un hombre sabio
y santo, a pesar de que era muy joven. Otros
sacerdotes le buscaban para confesarse. Durante el
tiempo que el Beato Simone estuvo asignado al
monasterio Agustino de Siena, un día un sacerdote
vino a él para hacerle esta extraña confesión. Había
perdido su respeto por la Eucaristía. Hacía las
cosas por rutina y porque tenia que hacerlo, pero
cada vez se desprendía más y más de Dios y de su
congregación.
Este sacerdote recibió una llamada de un enfermo. En
vez de poner la Eucaristía en el relicario para
llevarla cerca de su corazón, el sacerdote tomó la
Hostia e irreverentemente la puso entre las páginas
del Breviario. Cuando llegó a la casa del enfermo,
lo preparó para recibir la Eucaristía. Abrió el
libro para tomar la Hostia y darle la comunión. Al
abrir el libro, el sacerdote fue sacudido al
encontrar en su lugar dos manchas redondas de sangre
en las páginas, una frente a la otra. El sacerdote
se fue de la casa con gran pánico, e inmediatamente
buscó a Beato Simone, que era conocido por su
santidad. Beato Simone escuchó al sacerdote, que le
dijo su pecado y el milagro, y le dio la absolución.
Obtuvo de él las dos páginas manchadas de sangre.
Una fue puesta en un tabernáculo, en Perugia, y la
otra, con la Santa Hostia adherida, fue al
monasterio Agustino en Casia.
El milagro Eucarístico ha sido venerado a través de
los años en el monasterio Agustino de Casia. Fue
verificado por el Obispo de allí. Ha sido llevado en
procesión solemne durante la fiesta del Cuerpo de
Cristo. El Papa ha concedido indulgencias especiales
a los que veneren el Milagro Eucarístico.
En 1930, hubo un Congreso Eucarístico en Norcia,
cerca de Casia. En esta ocasión se hizo una hermosa
Custodia para llevar el Milagro Eucarístico, con
motivo del Sexto Centenario del milagro. Cuando una
nueva iglesia en honor de Santa Rita fue construida,
al lado del monasterio Agustino, se construyo una
capilla especial para el Milagro Eucarístico.
A este milagro se le atribuye un fenómeno muy
extraño. ¿O podría ser un milagro dentro de un
milagro? A través de los años, las personas
empezaron a notar un cambio en la página con la
mancha de sangre. Un rostro comenzó a aparecer en la
página. Es como si un color más oscuro apareciera en
ciertas partes de la página. Hay algunos que ven el
rostro de Cristo. Cuando el sacerdote abre el
tabernáculo para mostrar a los fieles el Milagro
Eucarístico y trae la Custodia al Altar, pone una
linterna detrás de la página para mostrar el rostro.
Es un perfil perfectamente formado de un hombre con
barba y bigote.
El milagro Eucarístico ha sido venerado durante
siglos por los fieles y su culto promovido por los
Sumos Pontífices, con la concesión de especiales e
importantes indulgencias, como la de la Porciúncula,
que le fue decretada por el Papa Bonifacio IX en
1401. El prodigio es conmemorado de forma especial
en la fiesta del Corpus Christi, en la que se lleva
la reliquia en solemne procesión.
Para conmemorar el sexto centenario del prodigio en
1930 se celebró un congreso eucarístico en la
diócesis de Nurcia en Casia, se inauguró una
artística custodia y fue publicada toda la
documentación histórica disponible sobre el suceso.

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